Las zonas de entrenamiento son una forma de medir, representar y cuantificar los estímulos a los que sometemos a nuestro organismo. Estas zonas se representan como unos rangos y se pueden establecer en base a ritmos, pulsaciones o potencia, por lo que a medida que durante un entrenamiento vamos pasando tiempo en dicho rango se va acumulando.

En carrera a pie llana y natación se suelen usar las zonas de entrenamiento basadas en ritmos (min/km para la carrera a pie o s/100m para la natación) en cambio en Trail runing debido al perfil estocástico de la montaña, estos ritmos no son válidos, por lo que se suelen usar ppm.

En ciclismo la mayoría de los ciclistas usan ppm, aunque por suerte cada vez son más los ciclistas que invierten en un potenciómetro para medir y cuantificar de forma más precisa sus sesiones de entrenamiento o competición, midiéndose en vatios (W). 

¿Pero…? ¿Y para que quiero saber yo esto como deportista?

Pues bien, conocer la intensidad a la que entrenas es clave para conseguir las adaptaciones que buscas y dirigir tu entrenamiento a buen puerto. Imagina un pianista que tiene que tocar el piano a ciegas, si es muy experimentado y tiene un poco de suerte puede que toque una bonita melodía, pero lo más probable es que al no ver que teclas toca acabe siendo un desastre. Pues lo mismo pasa con el entrenamiento, podemos entrenar a ciegas solo por sensaciones, pero el resultado será mucho más preciso si lo hacemos sabiendo que tecla queremos tocar en cada momento.